La Selección de Argentina se mostró como un rompecabezas en marcha

Deportes 137

La albiceleste enfrentó a Chile en un empate sin goles, sin ofrecer fútbol certero, más allá de algunas señales positivas.

Lionel Scaloni lo sabe desde que se animó a este desafío enorme: tiene que evaluar y ser evaluado en cada rincón del mundo en el que el seleccionado argentino se presente. Corresponde decirlo: tras el bronce en la Copa América de Brasil, la continuidad del entrenador al frente del seleccionado mucho se pareció a una certeza incómoda.

Buscó variantes, busca variantes. Eso dicen que hace y eso hace el entrenador del seleccionado. «No jugamos para que nos vean; jugamos para ir creciendo», contó el técnico en privado en el contexto de la concentración. Luce entusiasmado el hombre que se formó en los días de José Pekerman.

Algunos apuntes al respecto, tras el 0-0 frente a Chile en Los Ángeles:

-Probó con Agustín Marchesín. Nada para objetar. En el banco se quedaron los dos arqueros argentinos más relevantes de la Superliga: Franco Armani y Esteban Andrada. River y Boca. Eso, el Superclásico bajo los tres palos.

-La defensa inicial ofrecida fue una novedad: en el sector derecho, dos del River de Marcelo Gallardo, Gonzalo Montiel y Lucas Martínez Quarta; por la izquierda, el capitán Nicolás Otamendi y otro Nicolás, Tagliafico, ya inobjetable. Es razonable decirlo: la defensa, más allá de los nombres, se mostró prolija y sin complicaciones.

-El 4-3-3, a esta altura, mucho se parece a una búsqueda generalizada. Con matices, pero con voluntad de consolidar la idea.

-A simple vista, el planteo que viene ofreciendo Scaloni luce ofensivo. Por nombres, por distribución, también por discurso. Sin embargo, todo indica que para consolidar la idea deberá brindar más. En ese contexto de búsqueda de protagonismo fue valioso lo que ofreció Gio Lo Celso, valiosa aparición desde el mediocampo.  mostró prolija y sin complicaciones.

-Está muy claro el principal de los objetivos del entrenador: probar jugadores. Sin exageraciones, pero con constancia. El promedio de edad de los futbolistas que comenzaron dan cuenta de la idea: 25 años.

-No se trata de un mensaje definitivo, pero sí de un síntoma: son tiempos de recambio. Hay muchas caras nuevas. Alexis MacAllister y Adolfo Gaich -ambos sentados en el banco, ambos con 20 años- acontecen como las caras más recientes de un seleccionado en tiempos de reconstrucción.

-Una percepción que crece: el seleccionado comienza a ofrecer señales hacia adentro. Todos tienen muchas ganas de estar. Esté Lionel Messi o no. Se está generando cierta mística. No es poco.

-Paulo Dybala luce, a las sombras de Messi, como la nueva posibilidad de perfecto Plan B. Es el crack que quiere asomar. ¿Podrá? ¿Lo dejarán? Lo del partido ante Chile invita a más preguntas que a respuestas definitivas.

-El cero en el arco propio, búsqueda valiosa de Scaloni, se cumplió. Parece un detalle. Resulta mucho más que eso: un principio. Quizá el martes ante México se podrá observar si esa capacidad defensiva resulta apenas ocasional o un rasgo de un equipo que pretende crecer desde ese asunto tan importante.

-Faltó claridad en el espacio de ataque. No alcanzó con algún centro ocasional, con el deseo de generar ciertas asociaciones. Poco de juego asociado. Corresponderá profundizar tal búsqueda.

-La pelota parada, recurso ocasional, tampoco resolvió el asunto. Sin embargo, Chile -siempre con dificultades en el juego aéreo- padeció la búsqueda del seleccionado argentino. Martínez Quarta, tras un centro de Alexis MacAllister, consiguió un motivo para celebrar. Estuvo cerca del gol. Casi.

Por: Clarín

Facebook Comments

Check Also
Maduro despliega más de 3 mil militares en la frontera con Colombia
Facebook Comments